La importancia del Juego Simbólico

La importancia del Juego Simbólico

Durante la infancia, el juego es esencial para que el niño aprenda y logre un correcto desarrollo físico, social y cognitivo. Es una herramienta que utilizan los más pequeños para comprender mejor el mundo que les rodea. 

Existen diferentes etapas del juego en función de la madurez psicológica de los niños, por lo que es difícil establecer una edad concreta en la que los niños empezarán o dejarán de jugar. En cierta forma, esto dependerá de cómo se desarrolle cada niño. 

Teniendo esto en cuenta, el juego simbólico formará parte del día a día de l@s niñ@s a partir de los dos años, momento en el que empezarán a representar situaciones muy sencillas como hablar por teléfono utilizando una mano,  y los siete años, donde ya serán auténticos expertos de la imitación y podrán recrear situaciones más complejas como jugar a hacer un bizcocho en una cocina imaginaria.

A través del  juego simbólico los niños eligen quiénes quieren ser, o qué quieren hacer, representando situaciones imaginarias que les dan la oportunidad de ponerse en la piel de los demás, desarrollando su inteligencia emocional y su empatía. Además de esto, el juego simbólico tiene numerosos beneficios: 

  • Ayuda a los niños a comprender mejor el mundo que les rodea, y las emociones de los demás. 
  • Desarrolla su capacidad de abstracción, necesaria para su desarrollo cognitivo.
  • Mejora su capacidad de resolución de problemas, debiendo adaptarse a un gran número de situaciones.
  • Desarrolla el lenguaje y, como consecuencia, la socialización

Ya hemos visto que el juego simbólico es muy beneficioso para los niños, así que solo queda contestar a la gran pregunta…

 ¿Qué puedo hacer yo para estimular el juego simbólico? 

  • Juega con tu peque. Como ya hemos dicho, los niños imitan a las personas que les rodean. No habrá nada más motivador para tu hijo/a que verte a ti jugar a los médicos, a ser una princesa, a cuidar a un bebé… 
  • Prepara tu zona de juegos con juegos de rol. Tu hijo juega con lo que tiene, así que tener disfraces de superhéroes, una cocinita, muñecas, o un maletín de doctor serán imprescindibles.
  • Amplía las posibilidades del juego simbólico dándole a tu hijo nuevos personajes entre los que elegir. Aquí llega el momento de aprender las profesiones, y las tareas que suponen, pensar en nuevos superpoderes, cocinar una sopa… 

 

 

 

 

 

 

 

 

Déjanos un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *