La hiperpaternidad nos va dejando niños infelices

La hiperpaternidad nos va dejando niños infelices.

A algunos padres les parece la mejor manera de cuidar y educar a sus hijos, pero la hiperpaternidad puede ocasionar en los niños factores negativos en su personalidad, tal como que sean personas inseguras y que tengan un alto nivel de autocrítica.

Si tenemos que dar una descripción a la palabra hiperpaternidad, podemos decir que se trata de dar una atención y un cuidado excesivo a los hijos.

Engloba a aquellos padres que protegen en exceso a sus hijos, les colman de atención y halagos, sin saber que limitan su independencia, su libertad y el desarrollo de su autonomía.

Los que ahora son niños, mañana serán adultos y tendrán que ser capaces de tomar sus propias decisiones y ser personas responsables.

El gran problema es saber encontrar el equilibrio y poder llegar a diferenciar si la educación que les estamos dando les permite seguir con su crecimiento personal sin caer en la toxicidad emocional.

Hoy en día los padres se involucran mucho en la vida de sus hijos y, en algunas  ocasiones, llegan a estar demasiado presentes pensando que esa es la crianza más correcta.

Algunas de las diferentes actuaciones de la hiperpaternidad son:

  • Padres que marcan y diseñan a sus hijos el camino perfecto para que no tropiecen nunca.
  • Padres que llevan a sus hijos de una extra-escolar a otra con la agenda llena y el estrés que eso conlleva.
  • Padres que supervisan y vigilan la vida de sus hijos.
  • Padres que no dejan que sus hijos se aburran o jueguen.
  • Padres que no viven porque procuran que sus hijos no se ensucien, no se constipen, no se arañen o se caigan.

Y estas son algunas de sus consecuencias:

  • La decepción: Los padres han creado una imagen de lo que sería el niño ideal, e incluso se ven a ellos mismos como figuras de referencia imprescindibles. Cuando pasa el tiempo y ven que sus hijos no se acercan a sus ideales, aparece la decepción, y cuando el niño percibe esa decepción en la mirada de sus padres le invade un sentimiento de fracaso y de inferioridad.
  • Estrés y ansiedad: Este es uno de los factores a tener muy en cuenta, y es que la hiperpaternidad va ligada a la hiperactividad educativa. Muchos de estos padres quieren que sus hijos desempeñen diferentes actividades extraescolares, aunque a veces, los niños no tengan ningún interés en ellas. Este hecho hará que, con el paso del tiempo, los niños tengan un nivel de estrés y/o ansiedad equiparable al de un adulto. Muchos de estos padres no toleran que sus hijos cometan errores. Piensan que todo su esfuerzo se tiene que ver reflejado y que actuando así solo tendrán niños competentes y perfectos. Las expectativas de los padres son tan altas que, cuando los niños ven que no van a ser capaces de alcanzarlas, se vienen abajo y se culpan. Así es como llega la autodestrucción.

En definitiva, la hiperpaternidad es agotadora, tanto para los padres como para los niños.

Desde El mundo de Mico creemos que lo mejor es relajarse, los niños no necesitan padres perfectos, necesitan padres felices y tranquilos. Los padres tienen que aprender a confiar en ellos mismos y en sus hijos.

Tenemos que dejarles tiempo para el juego, para que se entretengan y aprendan a gestionar su tiempo. El juego es vital en el desarrollo y con todas las actividades y el estrés de hoy en día es una tarea difícil.

En El mundo de Mico os recomendamos unos juegos perfectos para compartir en familia y pasar un rato divertido a la vez que se aprenden cosas interesantes, son los Juegos de Memoria de Brainbox.

5 respuestas en “La hiperpaternidad nos va dejando niños infelices

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